N comenzó la guarde el 18 de septiembre... comenzó con el famoso período de adaptación. Lo cierto es que si es muy complicado para los padres poder conciliar la vida laboral con la familiar... cuando se unen, la familiar, "la escolar" y la laborar es casi imposible.
N comenzó el primer día conmigo, media hora, por supuesto, pedí permiso en mi trabajo, me "escapé", total algo más de una hora entre la ida, la vuelta y el tiempo allí, el segundo día media hora el solito... volví a pedir permiso... otra horita larga. Los siguientes 5 días tenía que estar dos horitas, de 9'30 a 11'30 aproximadamente. Tuvimos suerte porque esos días también estaban mis padres aquí en mi ciudad y algunos días pudieron ir a recogerlo.
Mi marido y yo no tenemos familia en nuestra ciudad, estamos los dos solos, los dos nenes y una muchacha que es mi alegría y que además de recoger, limpiar y cocinar cuida de los peques hasta que volvemos a casa al medio día... cuando trabajamos los dos por la tarde, también se queda ella en casa, que suele ser una o dos tardes.
Pues bien, creo que a pesar de todos los inconvenientes del período de adaptación es la manera más idónea para que los peques vayan cogiendo confianza y familiarizándose con el lugar, las normas, las maestras, las rutinas...
N comenzó la semana pasada ya a su jornada completa... de 8'25 a 14'40 aproximadamente... depende mucho del tráfico y de la hora de salida y entrada mía. Tengo que decir que a pesar de su primera semana de adaptación en la que lloraba cuando lo dejábamos en la guarde... esta semana ni una lágrima, hubo varios intentos pero se le pasó pronto.
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